Ciudad de México 25-02-2018
El viraje ultraconservador de Mikel Arriola
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El viraje ultraconservador de Mikel Arriola

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El candidato del PRI busca el voto de los ciudadanos inconformes con la izquierda, pero su estrategia podría atizar el odio y la intolerancia

Las declaraciones de Mikel Arriola en contra de la adopción de niños por parejas del mismo sexo no cayó nada bien entre la comunicad LGBTTTI de la Ciudad de México que desde hace muchos años ha trabajado por el reconocimiento de sus derechos.

En su último día de precampaña el candidato del PRI a la Jefatura de Gobierno arrojó un discurso muy alineado a la derecha que representa el Frente Nacional por la Familia, organización ultraconservadora que en septiembre de 2016 logró movilizar a miles de personas en más de 100 ciudades del país (incluida la CDMX) para protestar contra la legalización del matrimonio igualitario, iniciativa que paradójicamente fue impulsada por el presidente Enrique Peña Nieto, quien finalmente se desdijo.

Llevar a consulta pública "todos los temas que nos dividen", como la despenalización de la marihuana, la interrupción legal del embarazo, el matrimonio igualitario y la adopción homoparental, como propuso Arriola, resulta descabellado toda vez que muchos de esos temas son leyes que de ninguna forma pueden ser abrogadas por decreto o consulta popular. Se requiere, en todo caso, llevar el asunto de nueva cuenta al Congreso.

Pero las reformas no serían suficientes por sí mismas porque si la legislación es regresiva no vale, es decir, los derechos humanos son progresivos, una vez reconocidos no hay marcha atrás. Por otro lado la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se ha pronunciado y existe jurisprudencia sobre cada uno de los temas, que a decir de Arriola Peñalosa, "atentan contra los valores familiares y alientan el libertinaje".

El viraje del candidato priista a la (extrema)derecha podría encontrar eco en una franja del electorado chilango que no se siente representada por las opciones de la izquierda partidista representada por el PRD y Morena, que precisamente fueron las que alentaron la legislación más vanguardista respecto a los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y la población LGBTTTI.

Según una encuesta realizada en 2016  por el Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública (CESOP) de la Cámara de Diputados, a nivel nacional el 68.2 por ciento de los mexicanos desaprueba la adopción homoparental y el 46 por ciento sigue rechazando las uniones maritales entre personas del mismo sexo.

Desafortunadamente los datos de la encuesta del CESOP no están desagregados por entidad federativa, lo cual permitiría medir las mismas percepciones únicamente la capital del país, sin embargo por la información del Consejo para Prevenir y Erradicar la Discriminación de la Ciudad de México sabemos que son los hombres homosexuales la población más discriminada en la ciudad, solo después de los indígenas.

Mikel Arriola buscará atraer el voto de una población abiertamente homofóbica y/o conservadora, descontenta con las políticas públicas y reformas impulsadas por los gobiernos de izquierda y que seguramente se sienten poco representados por otros partidos políticos conservadores como el PAN y el PES, ahora aliados, precisamente con el PRD y Morena.

Con el propósito de captar votos y mostrarse como una alternativa a la izquierda partidista la estrategia oportunista del PRI en la CDMX es válida términos de competencia electoral, sin embargo los discursos fundados en la discriminación son riesgosos porque alienta el odio y la intolerancia.

Haría bien Mikel Arriola y su equipo de campaña en calcular los efectos negativos de su estrategia a cambio de los votos de los ciudadanos más conservadores de la sociedad.


Saúl Rivera

Politologuea, analiza la vida chilanga. @saulrjz

El Andén

Etiquetas: Mikel Arriola PRI Homofobia Matrimonio igualiatario Adopción homoparental