Ciudad de México 25-02-2018
La candidata Barrales a pesar de si misma
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La candidata Barrales a pesar de sí misma

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El gran desafío de la perredista en las precampañas fue amarrar vínculos creíbles con la ciudadanía

En la campaña que se avecina el gran desafío de Alejandra Barrales será convencer a los electores de que es ella la mejor opción para gobernar la Ciudad de México. Parece obvio afirmar que convencer es el objetivo de cualquier político del mundo, pero el mensaje y la estrategia adoptada para persuadir, depende en cada caso de la posición en el tablero y los objetivos del político en cuestión.

Así, Claudia Sheinbaum busca convencer a sus seguidores que cuenta con toda la confianza de Andrés Manuel López Obrador, el máximo referente de Morena. Mikel Arriola, el abanderado del PRI, hace todo lo posible para mostrarse como alternativa de la izquierda que ha gobernado la ciudad desde hace 20 años.

Por su parte, la candidata del Frente busca posicionarse como la mejor opción, a pesar de sí misma y de las malas calificaciones del gobierno al que pretende dar continuidad.

Y es que Alejandra Barrales es la candidata a la Jefatura de Gobierno que más puntos negativos concentra. De acuerdo con la última encuesta de Mitofsky, el 84.1 por ciento de las personas consultadas  conocen a la expresidenta del PRD, pero solo el 19.5  por ciento tiene una buena opinión de ella.

En cada acto de precampaña la perredista buscaba vincularse emocionalmente con el público, intentando equipararse con la población común y corriente, específicamente con las mujeres de cada barrio o colonia que visitó.

"Yo como ustedes vengo desde abajo, soy producto del trabajo y del esfuerzo", repitió más de una vez en sus mítines. Sin embargo, sus arengas se estampan de frente con los escándalos en los que ha estado involucrada, como la propiedad de un lujoso departamento en Miami valuado en 1 millón de dólares.

Por más que busque identificarse con las madres de familia y trabajadoras de las colonias populares de la capital,  la imagen y la historia de la candidata no corresponden con su discurso. El resultado es la pérdida de credibilidad ante la opinión pública.

Alejandra Barrales representa la continuidad del gobierno de Miguel Ángel Mancera, una administración reprobada por 7 de cada 10 capitalinos. Los números del actual jefe de Gobierno son los peores de la historia: 75 por ciento cree que falló en el combate al narcotráfico, el 52 por ciento considera que aumentó la corrupción y apenas un 3 por ciento cree que cumplió con sus promesas de campaña.

Con el soporte de la estructura clientelar del PRD, Barrales tiene ya un voto duro, que sin embargo no le alcanza siquiera para empatar a Claudia Sheinbaum. Según Mitofsky el 19.1 por ciento de los votantes chilangos no ha decidido a quién dar su voto. La campaña que viene será para convencer a esos indecisos.


Staff B / El Andén

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Etiquetas: Alejandra Barrales PRD Jefatura de Gobierno Claudia Sheinbaum